Lapadula: más fondos y emergencias, pero los problemas educativos persisten en Tierra del Fuego
El legislador de Provincia Grande, Matías Lapadula, alertó sobre la crisis edilicia en las escuelas fueguinas. A pesar de las declaraciones de emergencia y el incremento de recursos, los establecimientos siguen sin resolverse y las clases se ven afectadas.
El legislador provincial por Provincia Grande, Matías Lapadula, denunció que a pesar del aumento de fondos y las sucesivas declaraciones de emergencia educativa, los problemas edilicios en las escuelas de Tierra del Fuego continúan sin resolverse y afectan el normal desarrollo de las clases.
Durante una intervención en la Legislatura, Lapadula remarcó que el sistema educativo provincial atraviesa una crisis estructural que no se soluciona solo con recursos económicos. “Más fondos, más emergencias y los problemas siguen”, sintetizó el legislador, quien cuestionó la efectividad de las medidas adoptadas hasta el momento.
Según datos que presentó, en los últimos años se destinaron importantes partidas presupuestarias para reparaciones y mantenimiento de establecimientos escolares en Ushuaia, Río Grande y Tolhuin. Sin embargo, los reclamos de directivos, docentes y familias se repiten cada invierno: aulas sin calefacción adecuada, filtraciones, baños inhabilitados y problemas de infraestructura que obligan a suspender clases o dictarlas en condiciones precarias.
Lapadula recordó que la provincia declaró la emergencia educativa en varias oportunidades, la última de ellas con fuerte énfasis en el mantenimiento de edificios. “El dinero se ejecuta, pero los resultados no se ven en las escuelas. Eso es lo que tenemos que explicarles a los fueguinos”, señaló.
El legislador también hizo hincapié en el impacto que tiene esta situación sobre el bolsillo de las familias y el derecho a la educación. En Río Grande, donde se concentra la mayor cantidad de alumnos, varios establecimientos del sector norte y del centro siguen con obras inconclusas que se extendieron más allá de los plazos previstos.
Desde el Ejecutivo provincial se ha defendido la inversión realizada y se argumenta que la magnitud de los problemas heredados es mayor a la que se puede resolver en un solo período de gobierno. No obstante, Lapadula insistió en que la falta de planificación y control en la ejecución de las obras genera un círculo vicioso: se declara la emergencia, se asignan fondos y, al año siguiente, se vuelve a declarar la misma emergencia.
“Los chicos no pueden seguir perdiendo días de clase por edificios que se caen a pedazos. Necesitamos una auditoría independiente de cómo se gastan esos recursos”, planteó el legislador de Provincia Grande.
El tema también preocupa a los gremios docentes. Tanto SUTEF como la Asociación Docente Provincial han elevado reiterados pedidos de informes sobre el estado de las escuelas y la ejecución real de las partidas destinadas a infraestructura.
Desde la oposición se espera que el tema sea tratado en profundidad en las próximas sesiones de la Legislatura, con la presencia de funcionarios del Ministerio de Educación y del área de Obras Públicas. Lapadula anticipó que presentará un proyecto para crear un registro público de estado edilicio de las escuelas, con actualizaciones trimestrales y control ciudadano.
Mientras tanto, en varias escuelas de la provincia los directivos siguen improvisando soluciones para garantizar la continuidad pedagógica: desde mudar cursos a otros turnos hasta suspender actividades al aire libre o en espacios comunes que presentan riesgos.
El planteo de Lapadula vuelve a poner en el centro del debate provincial una cuestión que trasciende las gestiones: cómo garantizar que la inversión educativa llegue efectivamente a las aulas y resuelva los problemas concretos que sufren los estudiantes fueguinos día a día.