Löffler advirtió sobre el “industricidio”: “Sin industria, TDF pierde trabajo y arraigo”
El legislador Damián “Loli” Löffler alertó que las políticas nacionales golpean el subrégimen industrial fueguino, con impacto directo en el empleo, el consumo y el arraigo poblacional, principalmente en Río Grande.
El legislador provincial Damián “Loli” Löffler advirtió que las medidas económicas nacionales están generando un “industricidio” en Tierra del Fuego, con consecuencias directas sobre el empleo, el consumo interno y el arraigo de la población, especialmente en Río Grande.
En el marco del Día de la Industria, celebrado este miércoles 2 de septiembre, el referente del Frente de Todos cuestionó la política económica del Gobierno nacional y sus efectos sobre el entramado productivo local amparado por la Ley 19.640. Según sus declaraciones, la pérdida de puestos de trabajo ya se traslada a una caída del consumo en los comercios y a un riesgo de despoblamiento en la ciudad más industrial de la provincia.
“Sin industria, TDF pierde trabajo y arraigo”, resumió Löffler, quien señaló que alrededor del 80% de la producción industrial fueguina se concentra en Río Grande. Allí operan las principales terminales electrónicas como Mirgor, Newsan y BGH, que emplean a miles de trabajadores nucleados en la UOM y monitoreados por AFARTE.
El legislador recordó que cada modificación en el régimen arancelario o en los incentivos fiscales que se decide en Buenos Aires se traduce inmediatamente en suspensiones, reducción de turnos y menor actividad en las líneas de montaje. “No podemos naturalizar que una familia pierda su sustento y que la ciudad se vacíe”, enfatizó. Löffler llamó a defender el subrégimen industrial como herramienta de desarrollo provincial y de soberanía económica. “El parque industrial no es un privilegio, es la columna vertebral del empleo en Río Grande y, por ende, de toda la provincia”, sostuvo.
Desde AFARTE y la UOM se viene insistiendo en la necesidad de mantener los beneficios de la 19.640 y de avanzar en una diversificación productiva que reduzca la dependencia exclusiva de la electrónica de consumo. Sin embargo, admiten que cualquier cambio abrupto en las reglas de juego impacta de lleno en las góndolas de los supermercados locales y en los recibos de sueldo de los obreros.
El legislador también vinculó el “industricidio” con el desafío demográfico de Tierra del Fuego: sin s de trabajo estables, las familias jóvenes optan por migrar hacia el continente en busca de mejores oportunidades, lo que erosiona el arraigo que históricamente promovió el subrégimen.
Según datos que maneja el bloque legislativo, el empleo industrial directo e indirecto representa más del 40% de la actividad económica en Río Grande. Una contracción sostenida no solo afectaría las arcas provinciales por menor recaudación de AREF, sino también el tejido social de los barrios que crecieron alrededor de las fábricas.
Löffler concluyó su mensaje con un llamado a todos los sectores: “Es hora de que Nación, Provincia, gremios y empresarios sentemos las bases de una política industrial a largo plazo que garantice el futuro de los fueguinos”.