Marchisio participó de una capacitación sobre trata y explotación sexual de niños en entornos digitales
La jueza formó parte de un encuentro organizado por el ICMEC y TikTok, con exposiciones de referentes judiciales. Propuso un plan de trabajo que incluya actividades en colegios, guías para padres y capacitaciones para magistrados.
La jueza Marchisio participó de una jornada de capacitación sobre trata y explotación sexual de niñas, niños y adolescentes en entornos digitales. La actividad fue desarrollada por el Centro Internacional para Niños Desaparecidos y Explotados (ICMEC), en conjunto con la red social TikTok, y contó con exposiciones de referentes judiciales del país.
El encuentro fue presentado por Pilar Ramírez, vicepresidente de Construcción de Capacidades Nacionales del ICMEC, junto a Ádiva Graziosi, Gerente de Enlace con las Fuerzas del Orden del Cono Sur de TikTok. Entre las disertantes estuvo Daniela Dupuy, fiscal coordinadora de la Unidad Especializada en Delitos y Contravenciones Informáticas del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad de Buenos Aires. También expuso Eduardo Carlos Winker, jefe del Departamento Técnico Científico del Cuerpo de Investigaciones Judiciales de Argentina.
Marchisio valoró el encuentro y destacó la importancia de la formación continua para abordar este tipo de delitos. “Hay que capacitar para prevenir y resolver de manera adecuada, entendiendo que no se trata de pornografía infantil, sino de explotación y abuso sexual de niños, niñas y adolescentes en entornos digitales”, sostuvo.
Además, la jueza planteó la idea de desarrollar un plan de trabajo que incluya actividades en colegios, guías de orientación para madres y padres, y capacitaciones para jueces y fiscales, teniendo en cuenta la complejidad de las nuevas tecnologías. La propuesta buscaría contar con el auspicio de la organización y aprovechar el alcance de TikTok entre los jóvenes para promover la prevención y el cuidado en los entornos digitales.
La jornada se enmarca en un esfuerzo por actualizar a operadores judiciales frente al creciente uso de plataformas digitales, donde los casos de explotación sexual infantil han adquirido nuevas formas y requieren herramientas específicas de investigación y prevención.