Mariño apuntó contra MEDICI: “La investigación empieza donde se generaban las órdenes”
El gastroenterólogo Carlos Mariño Camacho volvió a referirse a la denuncia por presuntas irregularidades en el PAMI de Tierra del Fuego y ubicó al centro médico MEDICI de Río Grande como el origen de las órdenes que ahora investiga la Justicia.
El médico gastroenterólogo Carlos Mariño Camacho ratificó ante la Justicia y en declaraciones públicas que la investigación por presuntas irregularidades en la prestación de servicios al PAMI en Tierra del Fuego debe comenzar en el centro médico MEDICI de Río Grande.
“La investigación empieza donde se generaban las órdenes”, afirmó Mariño Camacho, quien ya había presentado una denuncia penal ante la Justicia federal fueguina. Según sus dichos, desde esa institución médica partían las indicaciones que luego derivaban en prestaciones de dudosa pertinencia o directamente inexistentes, lo que habría generado un perjuicio al sistema de salud de los jubilados.
El profesional, con consultorio en Río Grande, insistió en que la cadena de prescripciones y autorizaciones se originaba en MEDICI, centro que durante años concentró una parte significativa de las prestaciones gastroenterológicas contratadas por el PAMI en la zona norte de la provincia. Fuentes judiciales consultadas por este medio confirmaron que la denuncia se encuentra en etapa de pesquisa preliminar y que ya se solicitaron informes al propio PAMI y a la obra social de los jubilados.
Mariño Camacho no es la primera vez que expone públicamente estas irregularidades. En los últimos meses había alertado sobre la posible existencia de un circuito que involucraba derivaciones sistemáticas hacia un reducido grupo de prestadores, entre los que se destacaba MEDICI. “No se trata de casos aislados, sino de un mecanismo que se repetía mes a mes”, sostuvo en su denuncia.
Desde la administración del centro médico MEDICI todavía no hubo una respuesta formal a estas acusaciones. Este medio intentó comunicarse con sus autoridades, pero hasta el momento no obtuvieron declaraciones. En el ámbito político provincial, el tema ya trascendió a la Legislatura, donde legisladores de diferentes bloques pidieron que se cite a los responsables del PAMI delegación local para que expliquen los controles que se aplicaban sobre las prestaciones.
La causa penal, que tramita en el Juzgado Federal de Río Grande, también involucra a otras prestaciones médicas que se habrían facturado sin respaldo clínico suficiente. Según la denuncia de Mariño, los pacientes eran derivados desde MEDICI hacia otros centros o directamente se emitían órdenes de estudios complementarios que luego no se realizaban, pero sí se cobraban.
En Tierra del Fuego, el PAMI atiende a más de 18.000 afiliados, principalmente en las ciudades de Ushuaia y Río Grande. Cualquier irregularidad en el sistema de prestaciones impacta directamente en el bolsillo de los jubilados y en la sostenibilidad del sistema sanitario provincial, que muchas veces termina absorbiendo demandas que deberían resolverse por la obra social nacional.
La pesquisa judicial recién comienza y se espera que en las próximas semanas se incorporen pericias contables y médicas para determinar el eventual perjuicio económico. Mariño Camacho se presentó como testigo y querellante, y ratificó su disposición a ampliar su denuncia con documentación clínica que, según él, demostraría las anomalías.
Para el fueguino común, especialmente para los jubilados que dependen del PAMI, este tipo de causas refuerza la necesidad de mayor control y transparencia en el uso de los recursos. Si se comprobara lo denunciado, podría abrirse un debate sobre cómo se contratan y fiscalizan las prestaciones en la provincia más austral del país.