Monte de Oca: "Tenemos que dejar atrás la burocracia del desamparo"
La senadora Belén Monte de Oca respaldó la reforma de la Ley Nacional de Salud Mental y criticó el marco anterior por atar de manos a los profesionales y abandonar a los pacientes.
Durante la sesión del Senado de la Nación del 30 de octubre de 2026, la senadora Belén Monte de Oca votó a favor de la modificación de la Ley Nacional de Salud Mental.
En su intervención, la legisladora centró su mensaje en la urgencia de la reforma y en la necesidad de "llegar a tiempo" para asistir a los pacientes y sus familias. Monte de Oca definió la respuesta del sistema actual como la "burocracia del desamparo".
La senadora argumentó que el marco legal anterior, basado en "premisas ideológicas mal aplicadas", limitó la acción de los profesionales y dejó a los pacientes en situaciones de alta vulnerabilidad. Esto obligó a las familias a convertirse en terapeutas y custodios ante la inacción estatal.
"La salud mental no es de izquierda ni de derecha; es una urgencia médica, humana y social", subrayó Monte de Oca.
Entre los principales cambios del proyecto, valoró el nuevo criterio de intervención clínica. Se pasa del rígido estándar de "riesgo cierto e inminente" al de "riesgo grave de daño", lo que permitirá a los médicos actuar de forma oportuna antes de que el deterioro sea irreversible.
Además, se elimina la autorización judicial previa para las internaciones involuntarias. Con la nueva norma, el juez fue notificado dentro de las 24 horas y conservará la facultad de pedir informes o disponer la externación, agilizando la respuesta en emergencias.
Monte de Oca defendió una mirada federal que garantice la operatividad de la ley en todo el país, especialmente en el interior. En ese sentido, destacó que el proyecto habilita expresamente la teleconsulta con psiquiatras cuando no sea posible la presencia física, asegurando diagnósticos precisos en cuadros complejos.
La reforma mantiene la prohibición total de las prácticas manicomiales, pero reconoce la necesidad de contar con hospitales especializados en salud mental para brindar atención adecuada.
"Cambiar esta ley significa que miles de familias dejen de cargar solas con lo insoportable. Significa que el sistema de salud deje de actuar tarde, con miedo o con parálisis frente a umbrales que no se adaptan a la dinámica real del sufrimiento", afirmó la senadora.
Y concluyó: "Legislar salud mental es legislar vidas concretas. Lleguemos, por fin, a tiempo".