Noruega despide al rey Harald V, el monarca deportista que eligió el amor a primera vista
El rey Harald V de Noruega falleció a los 89 años. El Palacio Real confirmó la noticia este viernes, cerrando una vida marcada por su pasión por el deporte y una historia de amor que desafió las convenciones reales.
El rey Harald V de Noruega falleció este viernes a los 89 años, según confirmó el Palacio Real noruego. La noticia, que conmueve a un país que lo vio como símbolo de unidad y modernidad, llega tras un deterioro progresivo de su salud en las últimas semanas.
Nacido en 1937, Harald fue un monarca atípico en muchos sentidos. Apasionado del deporte desde joven, representó a Noruega en los Juegos Olímpicos de Tokio 1964, Munich 1972 y Sapporo 1972 en la disciplina de vela. Esa faceta lo convirtió en un referente para varias generaciones de deportistas noruegos, que lo recuerdan no solo como jefe de Estado sino como un competidor que entendía el sacrificio y el esfuerzo.
Pero quizá lo que más marcó su legado fue su historia de amor con la reina Sonia. Se conocieron en 1959 durante una fiesta y, según relató el propio Harald en varias entrevistas, fue un flechazo inmediato. Ella no pertenecía a la nobleza, lo que generó resistencias en la corte y en el gobierno de la época. Harald se mantuvo firme: o se casaba con Sonia o no se casaba con nadie. La pareja contrajo matrimonio en 1968 y tuvo dos hijos, el actual heredero Haakon y la princesa Märtha Louise.
Durante sus más de cinco décadas en el trono, Harald V se destacó por un estilo cercano y humano. En un país que valora la igualdad, el rey nunca dudó en hablar abiertamente de sus problemas de salud, incluyendo un cáncer de vejiga que superó en 2024. Esa transparencia fortaleció el vínculo con los noruegos, que lo percibían como “uno de ellos” a pesar de la corona.
En Tierra del Fuego, donde la monarquía noruega genera interés por los lazos históricos con exploradores escandinavos y la presencia de comunidades descendientes, la figura de Harald también despertó simpatía. Su apoyo al deporte amateur y su defensa de causas ambientales resonaron en una provincia que vive del turismo natural y de la preservación de sus paisajes.
El funeral de Estado se prepara para los próximos días en Oslo, donde se espera la presencia de jefes de Estado y miembros de casas reales de todo el mundo. Su hijo Haakon asumirá como rey en un contexto de transición generacional que Noruega observa con atención.
Harald V deja un país más moderno, más igualitario y, sobre todo, fiel a su lema personal: “Todo por Noruega”. Un rey que apostó por el amor verdadero y por los valores deportivos como guía de vida.
Fuente: Diario El Sureño