Pérez criticó la prohibición de mensajes por Malvinas en el partido ante Inglaterra
El intendente de Río Grande cuestionó la decisión del Gobierno nacional de impedir el ingreso al estadio de Atlanta con banderas, remeras o carteles vinculados al reclamo de soberanía. A pesar de la restricción, jugadores y hinchas argentinas reivindicaron la causa.
El intendente de Río Grande, Martín Pérez, cuestionó con firmeza la decisión del Gobierno nacional de prohibir el ingreso al estadio de Atlanta de banderas, remeras o carteles relacionados con el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas durante el partido entre Argentina e Inglaterra.
Tras la victoria albiceleste por 3 a 2 en la ciudad estadounidense, Pérez expresó que “no se puede prohibir lo que los argentinos llevamos en el corazón”. El jefe comunal fueguino recordó que la causa Malvinas es un sentimiento compartido por toda la sociedad y, especialmente, por los habitantes de Tierra del Fuego, provincia que ostenta el título de “Capital Nacional de la Causa Malvinas”.
“Es una lástima que se haya tomado esta determinación. Malvinas no es un tema que se pueda ocultar ni mucho menos prohibir. Es parte de nuestra identidad nacional”, afirmó Pérez en declaraciones recogidas por medios locales. El intendente destacó que, a pesar de las restricciones impuestas por la organización y avaladas por la AFA, tanto los jugadores como los miles de hinchas presentes en el estadio encontraron la forma de visibilizar el reclamo.
Durante el encuentro, Lionel Messi lució un brazalete negro en homenaje a los caídos en la guerra de 1982, mientras que varios futbolistas y parte del público desplegaron banderas y corearon cánticos vinculados a la soberanía argentina sobre el archipiélago. Imágenes del partido mostraron carteles con la leyenda “Las Malvinas son argentinas” que lograron ingresar y fueron ampliamente compartidas en redes sociales.
Desde Río Grande, Pérez resaltó el rol histórico de la ciudad en el conflicto de 1982, ya que desde allí partieron gran parte de los soldados y vuelos de apoyo. “Nuestra ciudad pagó un precio muy alto. Por eso no vamos a permitir que se invisibilice nuestra lucha”, señaló.
El reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur es uno de los ejes centrales de la política exterior argentina y está plasmado en la Constitución Nacional. En Tierra del Fuego, además, se conmemora cada 2 de abril con actos oficiales, desfiles y homenajes a los veteranos y caídos.
La decisión de impedir símbolos malvinenses en el estadio generó polémica en varios sectores. Organismos de veteranos de guerra, como el Centro de Ex Combatientes de Río Grande, también manifestaron su rechazo a través de comunicados. “Es un error intentar separar el deporte de la historia que nos une como pueblo”, expresaron.
Pérez aprovechó la ocasión para reiterar el compromiso de su gestión con la causa. “Desde el municipio seguiremos trabajando para que Malvinas esté presente en cada espacio público, en las escuelas y en la memoria colectiva. No es una cuestión de gobierno, es una cuestión de todos los argentinos”, concluyó.
El partido en Atlanta no solo dejó una victoria deportiva, sino que volvió a poner en evidencia la vigencia del sentimiento nacional por la recuperación de las islas. En un año marcado por la conmemoración de los 43 años del conflicto, las imágenes de hinchas y jugadores reivindicando la soberanía se transformaron en el verdadero triunfo simbólico más allá del marcador.