Villarruel llamó “piratas usurpadores” a Inglaterra antes del cruce con Argentina en el Mundial 2026
La vicepresidenta de la Nación utilizó sus redes para recordar la usurpación británica de las Islas Malvinas en la previa de la semifinal entre la Selección y el seleccionado inglés. El mensaje generó repercusiones en Tierra del Fuego, donde la causa de soberanía es parte de la identidad provincial.
La vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, volvió a colocar la causa Malvinas en el centro de la agenda pública al calificar al seleccionado inglés como “los piratas usurpadores” en la antesala del partido que Argentina disputará contra Inglaterra por las semifinales del Mundial 2026.
A través de sus redes sociales, Villarruel escribió: “Jugamos contra los piratas usurpadores. No es un partido más. No voy a ser políticamente correcta”. El mensaje, que rápidamente se viralizó, reavivó el sentimiento de soberanía que en Tierra del Fuego se vive de manera cotidiana y no solo en los aniversarios de la gesta de 1982.
Desde Ushuaia, donde funciona el Polo Logístico Antártico y donde se preparan las campañas a la Base Petrel, el reclamo por las Islas Malvinas nunca fue una efeméride. Es política de Estado provincial y parte de lo que significa habitar el extremo sur del país. Nieta de un veterano de Malvinas, la propia vicepresidenta ha mantenido una línea coherente con la memoria de los combatientes y con el reclamo histórico que el Gobierno argentino sostiene en todos los foros internacionales.
El partido, que se disputaría en territorio neutral según el cronograma de la FIFA, adquiere para muchos fueguinos un significado que trasciende lo deportivo. En Río Grande, donde se concentra la mayor cantidad de veteranos de la provincia, y en Tolhuin, donde la identidad isleña se entrecruza con la memoria de los pueblos originarios, el cruce contra Inglaterra siempre despierta un eco especial.
“Cuando jugamos contra ellos, no solo compiten dos selecciones: se enfrentan dos posiciones históricas sobre un territorio que nos fue arrebatado por la fuerza”, expresó un veterano consultado por este medio que prefirió mantener el anonimato. Para las familias de los caídos y para los excombatientes que aún reclaman por el reconocimiento pleno de sus derechos, cada partido frente al seleccionado británico se transforma en una nueva oportunidad de visibilizar el reclamo.
Desde la Casa de Gobierno de Ushuaia, fuentes consultadas indicaron que el mensaje de Villarruel se enmarca en la línea que el presidente Javier Milei ha mantenido en materia de soberanía, aunque con matices en el tono. En la provincia, tanto el gobernador como los intendentes de las tres ciudades coinciden en que Malvinas debe ser una política de Estado por encima de las diferencias partidarias.
La Selección Argentina, dirigida por Lionel Scaloni, llega a esta instancia tras una campaña que volvió a ilusionar al país entero. Sin embargo, en el fin del mundo el foco no está solo en la obtención de la copa. “Ganarles a los ingleses siempre tiene un sabor distinto. No es revancha deportiva, es una forma más de no olvidar”, resumió un docente de la UNTDF que trabaja con jóvenes en programas de memoria.
El conflicto por las Islas Malvinas, que en 1982 costó la vida de 649 argentinos, sigue siendo motivo de reclamo pacífico pero firme. La Argentina lo sostiene en la ONU, en la CELAC y en cada tribuna donde se abre la discusión. Villarruel, con su mensaje, colocó nuevamente esa discusión en el debate público justo antes de que dos equipos salten al campo de juego.
En Tierra del Fuego, donde el viento patagónico parece traer siempre el recuerdo de los compañeros caídos, el partido se vivirá con la misma intensidad que se siente cada 2 de abril. Porque aquí Malvinas no es solo un archipiélago en el Atlántico Sur: es parte de la identidad bicontinental de la provincia que incluye también la Antártida argentina.
Mientras la FIFA y las autoridades deportivas intentan separar el deporte de la política, en el extremo sur del país esa separación nunca fue posible. Para los fueguinos, cada vez que la celeste y blanca se enfrenta a la roja y blanca, el mapa de las Islas vuelve a aparecer en las banderas, en los murales y en los corazones.