Servicio Penitenciario de Tierra del Fuego celebró su día en el Museo del Presidio de Ushuaia
La fuerza provincial reivindicó su doble misión de custodia y reinserción social de las personas privadas de libertad, al tiempo que alertó sobre el posible impacto de nuevas leyes nacionales en la superpoblación carcelaria fueguina.
El Servicio Penitenciario de Tierra del Fuego conmemoró este miércoles su día institucional con un acto oficial realizado en el Museo del Presidio y Cárcel de Reincidentes de Ushuaia, un espacio cargado de simbolismo histórico para la provincia.
La ceremonia contó con la presencia de autoridades provinciales, municipales y referentes del sistema de justicia. Durante el evento, el Director del Servicio Penitenciario, junto a jefes de unidades y personal de distintas áreas, reivindicó la misión dual de la fuerza: garantizar la custodia segura de las personas privadas de su libertad y promover su reinserción social efectiva.
"Nuestro rol va más allá de la mera contención. Trabajamos diariamente para que quienes cumplen condena puedan reintegrarse a la sociedad con herramientas concretas", destacaron desde la institución en un comunicado leído durante el acto.
Uno de los ejes centrales del discurso fue la preocupación por el impacto que podrían tener nuevas leyes nacionales en el sistema penitenciario local. Las autoridades advirtieron que modificaciones en el Código Penal y en políticas de seguridad podrían generar un aumento en la población carcelaria, agravando la ya compleja situación de sobrepoblación que enfrentan las unidades de Ushuaia y Río Grande.
En Tierra del Fuego, el Servicio Penitenciario depende del Ministerio de Gobierno y Justicia. Actualmente opera dos complejos principales: la Unidad Penitenciaria N°1 en Ushuaia y la N°2 en Río Grande, además de dependencias de alcaidías y centros de detención transitoria en las tres ciudades de la provincia.
Durante la jornada también se reconoció la trayectoria de agentes y funcionarios con más de 20 años de servicio, y se entregaron menciones especiales a personal que se destacó en programas de educación y oficios dentro de los penales.
El Museo del Presidio, ex cárcel de reincidentes que funcionó hasta 1947, se convirtió una vez más en el escenario ideal para reflexionar sobre la evolución del sistema penitenciario argentino y fueguino. El edificio, hoy convertido en museo y atractivo turístico, recuerda las duras condiciones de detención de principios del siglo XX, contrastando con los estándares actuales de derechos humanos que rigen en las cárceles provinciales.
Desde el Concejo Deliberante de Ushuaia y la Legislatura Provincial enviaron adhesiones al acto, destacando la labor silenciosa pero esencial que realiza el personal penitenciario fueguino, especialmente en un contexto de aumento de causas judiciales vinculadas a delitos contra la propiedad y de género.
El acto concluyó con un minuto de silencio en homenaje a los agentes fallecidos en cumplimiento del deber y con la promesa de seguir trabajando para mejorar las condiciones edilicias y de capacitación del personal, dos reclamos históricos del sector.