Tierra del Fuego perdió más de 4.000 empleos formales en la industria electrónica
Según datos oficiales de la provincia, el sector electrónico registró una caída de más de 4.000 puestos de trabajo formales en los últimos meses. El impacto se concentra principalmente en Río Grande, donde el 70% de la mano de obra industrial depende de las terminales.
La industria electrónica de Tierra del Fuego, uno de los pilares del empleo formal en la provincia, atraviesa su peor momento en más de una década. Según cifras oficiales provistas por el Ministerio de Trabajo provincial, se perdieron más de 4.000 puestos de trabajo registrados en los últimos 18 meses, un golpe directo al bolsillo de las familias fueguinas y a la economía local.
El dato surge del cruce entre las altas y bajas ante la AFIP y las liquidaciones mensuales del sector. De un pico de casi 11.500 trabajadores formales en 2022, la nómina cayó por debajo de los 7.300 a fines de septiembre de este año. El 72% de esos empleos se concentraba históricamente en Río Grande, donde operan las plantas de Mirgor, Newsan, BGH y otras terminales beneficiadas por el subrégimen de la Ley 19.640.
Desde AFARTE, la cámara que nuclea a las empresas electrónicas, reconocen la caída pero la atribuyen a una combinación de factores: menor poder adquisitivo interno, stock elevado de productos importados y la demora en la renovación del régimen promocional. “No es solo un tema de Tierra del Fuego, es un problema de demanda agregada”, sostuvieron en off the record.
Sin embargo, desde la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) Seccional Río Grande el diagnóstico es más crudo. “Estamos viendo suspensiones que se convierten en despidos encubiertos. Muchas empresas optan por no renovar contratos a término y reducen las horas extras, lo que equivale a una pérdida salarial de entre 35% y 45% para los operarios”, señaló el delegado regional Juan Carlos Vera.
El impacto no se limita a los operarios de línea. También se redujo personal en áreas de logística, mantenimiento, ingeniería y administración. En Tolhuin, donde varias autopartistas proveen componentes a las terminales, la caída en pedidos generó una disminución adicional de unos 280 empleos indirectos, según estimaciones de la Cámara de Comercio local.
El gobierno provincial, a través de la Agencia de Reactivación Económica Fueguina (AREF), viene negociando con Nación la prórroga del subrégimen industrial más allá de 2026. Fuentes de Casa de Gobierno admitieron que la pérdida de puestos formales complica la recaudación de Ingresos Brutos y las contribuciones a la obra social provincial. “Cada empleo electrónico genera alrededor de 2,8 empleos indirectos en servicios, comercio y transporte”, explicaron.
En Ushuaia, donde el sector es mucho más chico, la caída fue proporcionalmente menor (cerca de 180 puestos), pero el efecto en el consumo local se siente en el sector comercial del centro. En Río Grande, en cambio, barrios enteros como Chacra II y Monte Olivia viven al ritmo de los turnos de las fábricas.
Desde el sector pesquero y energético se observa el contraste: mientras la Cuenca Austral mantiene niveles de actividad estables gracias al proyecto Fénix de Total Austral y la eólica avanza con nuevos parques, la industria electrónica parece haber perdido el impulso que tuvo durante la última década.
Expertos consultados coinciden en que, sin una definición clara sobre el futuro del régimen 19.640 y sin medidas que estimulen el consumo interno, la tendencia bajista puede profundizarse en los próximos trimestres. La UOM ya anticipó que pedirá una reunión de urgencia con el gobernador y los empresarios para frenar nuevos despidos antes de fin de año.
El desafío es claro: Tierra del Fuego necesita diversificar su matriz productiva, pero mientras el 42% de los empleos formales privados dependan de la electrónica, cada puesto que se pierde es un golpe al corazón económico de la provincia.