Cirugía bariátrica: el proceso no termina al salir del quirófano
Especialistas fueguinos destacan la importancia del seguimiento nutricional, psicológico y médico a largo plazo para evitar complicaciones y mantener los resultados tras una cirugía bariátrica.
La cirugía bariátrica representa solo el inicio de un camino que exige compromiso sostenido. En Tierra del Fuego, donde el sobrepeso y la obesidad afectan a una parte significativa de la población, los especialistas insisten en que el verdadero desafío comienza una vez que el paciente abandona el quirófano.
Según datos del Ministerio de Salud provincial, los procedimientos como el bypass gástrico o la manga gástrica han aumentado en los últimos años tanto en Ushuaia como en Río Grande. Sin embargo, el éxito a largo plazo depende en más del 70 por ciento del seguimiento multidisciplinario posterior, que incluye controles nutricionales, apoyo psicológico y revisiones médicas periódicas.
"Muchos pacientes llegan con la expectativa de que la operación resuelve todo, pero la realidad es que se trata de una herramienta. Sin cambios en los hábitos alimentarios y en el estilo de vida, el riesgo de recuperar peso o de sufrir deficiencias nutricionales es alto", explicó la licenciada en Nutrición María Laura Gómez, quien integra el equipo de cirugía bariátrica del Hospital Regional de Ushuaia.
El seguimiento comienza inmediatamente después de la intervención. Durante las primeras semanas, el paciente debe adherir a una dieta líquida y progresar de manera controlada hacia sólidos, bajo estricta supervisión. Luego, los controles se extienden de por vida: al menos una vez al año se realizan análisis de laboratorio para detectar posibles carencias de hierro, vitamina B12, calcio o proteínas.
En Río Grande, el equipo del Hospital Regional Río Grande incorpora obligatoriamente a psicólogos y psiquiatras en el proceso pre y post operatorio. "La obesidad muchas veces tiene un componente emocional. Si no se trabaja esa dimensión, el paciente puede recurrir nuevamente a la comida como mecanismo de compensación", señaló el licenciado en Psicología Juan Carlos Pérez, referente del servicio.
Desde la Legislatura provincial se impulsó en 2024 la adhesión a la ley nacional que garantiza la cobertura integral de estos tratamientos, incluyendo el seguimiento posterior. Sin embargo, en la práctica, los tiempos de espera en el sistema público y los costos en el privado generan dificultades de acceso al control continuo.
Los especialistas coincidieron en que el rol de las familias también es clave. "El paciente no cambia solo. Necesita un entorno que acompañe la nueva forma de alimentarse y de relacionarse con la comida", agregaron.
En Tolhuin, donde el acceso a especialistas es más limitado, se está trabajando en la formación de equipos locales para evitar que los pacientes deban viajar constantemente a las ciudades cabeceras.
Para el fueguino común, esto implica entender que una cirugía bariátrica no es un atajo, sino el comienzo de un tratamiento crónico. Mantener el peso perdido, prevenir complicaciones como el dumping syndrome o la osteoporosis y mejorar la calidad de vida dependen, en gran medida, de la constancia en los controles y de los cambios permanentes en los hábitos.
Las autoridades sanitarias provinciales recomiendan que toda persona que evalúa someterse a este tipo de intervención consulte previamente con un equipo multidisciplinario completo y se informe sobre los compromisos que implica el postoperatorio.