Cortes de energía en Ushuaia complican la producción industrial
Vinisa Fueguina SRL pidió a la CAAE trasladar temporalmente cuatro moldes al continente por los reiterados cortes que afectan su planta desde marzo. En la misma reunión, Hilandería Fueguina SAIC solicitó desafectar materia prima y maquinaria tras detener su producción.
Los problemas en el suministro eléctrico de Ushuaia ya impactan de lleno en la actividad industrial de la ciudad. Vinisa Fueguina SRL formalizó ante la Comisión para el Área Aduanera Especial (CAAE) un pedido para trasladar temporalmente al continente cuatro moldes utilizados en la fabricación de envases plásticos.
La empresa argumentó que los cortes de energía afectan el normal funcionamiento de su planta desde marzo de 2026. Las notas fueron presentadas el 2 de octubre y tratadas en la última reunión de la CAAE. Los integrantes de la comisión tomaron conocimiento del planteo y recordaron que cualquier operación deberá ajustarse estrictamente a la normativa aduanera vigente, aunque el tratamiento no equivale a una autorización definitiva para sacar los bienes.
Según la exposición de Vinisa, las interrupciones obligan a detener y reiniciar reiteradamente las máquinas, lo que genera costos extraordinarios y pone en riesgo el cumplimiento de los acuerdos de abastecimiento con sus clientes. La firma anticipó que prevé reingresar los cuatro moldes al Área Aduanera Especial dentro de los seis meses posteriores a su salida, pero condicionó ese retorno a que se haya normalizado el suministro eléctrico.
El planteo se da en medio de un contexto complicado para el sistema energético de la capital fueguina. Durante octubre se anunciaron nuevas interrupciones programadas por tareas de mantenimiento en la Central Termoeléctrica. Uno de esos operativos incluyó específicamente al alimentador N.º 32, que abastece, entre otros establecimientos, a la planta de Vinisa.
En la misma reunión de la CAAE se trataron dos presentaciones de Hilandería Fueguina SAIC. Mediante una nota del 14 de octubre, la empresa solicitó autorización para retirar del régimen 30.649,48 kilos de remanentes de materia prima obsoleta sin procesar. Al día siguiente presentó un segundo pedido para desafectar y exportar cinco máquinas textiles texturizadoras de las marcas Rieter Scragg y Barmag.
Hilandería Fueguina informó que interrumpió su producción el 1 de octubre y que, en esas condiciones, ya no resultaba necesario mantener esos equipos y materiales vinculados al proceso productivo. Se trata de dos situaciones distintas: mientras Vinisa busca mover temporalmente parte de sus herramientas por los problemas eléctricos, Hilandería optó por desafectar bienes tras comunicar el cese de su actividad.
Estos casos ponen de manifiesto las dificultades que atraviesa el sector industrial fueguino ante las inestabilidades del servicio eléctrico, un factor crítico para mantener la competitividad y el empleo en la zona más austral del país.