Estudiar fuera de Tierra del Fuego ya cuesta hasta $1,5 millones por mes
El alto costo de vida en las principales ciudades universitarias del país, sumado a la inflación y la devaluación, eleva el presupuesto mensual de un estudiante fueguino a cifras récord. Alquiler, comida y transporte se llevan la mayor parte del gasto.
El presupuesto para estudiar en otra provincia se ha convertido en una carga cada vez más pesada para las familias de Tierra del Fuego. Según datos relevados por distintas asociaciones de estudiantes y familias consultadas, el costo mensual promedio para un joven que cursa una carrera en Buenos Aires, Córdoba o La Plata ya supera el millón y medio de pesos, un 40% más que hace un año.
El rubro que más impacta es el alquiler. Un monoambiente o habitación en una residencia estudiantil en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires ronda los $650.000 a $850.000 mensuales, según la zona y las condiciones. En Córdoba capital, la misma opción oscila entre $450.000 y $600.000, pero con la llegada de la temporada universitaria los precios vuelven a ajustarse al alza.
A esto hay que sumarle los gastos de alimentación, que para una persona sola superan fácilmente los $300.000 por mes si se cocina en casa y se evita comer afuera. Transporte público, materiales de estudio, internet, servicios y algún esparcimiento completan el panorama. En total, la cifra puede llegar a $1.500.000 sin lujos ni imprevistos.
"Es una situación que está dejando a muchos chicos sin poder continuar sus estudios", explicó Laura Gómez, referente de la Asociación de Familias de Estudiantes Fueguinos en Buenos Aires. "Antes con dos sueldos medios se podía sostener; ahora ni siquiera con un ingreso alto alcanza sin hacer malabares".
Desde Río Grande y Ushuaia, varias familias optan por enviar a sus hijos a estudiar en el continente porque la oferta universitaria local, aunque ha crecido con la UNTDF, todavía no cubre todas las carreras demandadas, especialmente en ingeniería, medicina y ciertas ramas de tecnología.
El impacto se siente también en la economía provincial. Muchos jóvenes que terminan sus estudios en otras provincias deciden no regresar, lo que agrava la fuga de cerebros que preocupa a las autoridades locales. Ante esta realidad, desde la Legislatura provincial se han presentado proyectos para ampliar las becas existentes, aunque su alcance sigue siendo limitado frente al aumento generalizado del costo de vida.
En Tolhuin, donde el tejido productivo es más acotado, la situación es todavía más crítica. Padres consultados indican que están vendiendo vehículos o pidiendo préstamos para poder cubrir el primer semestre de sus hijos que comenzaron este año lectivo en el exterior de la provincia.
El dato no es menor en un contexto nacional donde la inflación acumulada en los últimos doce meses supera el 40% en varios rubros clave para los estudiantes. Desde la UNTDF señalaron que están trabajando en convenios con universidades nacionales para facilitar la movilidad y reducir algunos costos operativos, pero reconocen que el principal obstáculo es económico.
Para las familias fueguinas, la decisión de enviar a un hijo a estudiar fuera ya no depende solo de la vocación o el proyecto académico: se ha transformado en un verdadero desafío financiero que obliga a repensar prioridades y, en muchos casos, a postergar sueños.