Familias de Río Grande regresan al Norte por la pérdida de empleo en la industria
La ministra de Bienestar Ciudadano y Justicia alertó sobre el aumento de familias que dejan la ciudad para volver al continente tras perder sus puestos de trabajo en el parque industrial. Crece la demanda de asistencia estatal y se agravan los problemas sociales.
La pérdida sostenida de empleos en el parque industrial de Río Grande está provocando un fenómeno que las autoridades provinciales ya reconocen como preocupante: cada vez más familias deciden dejar la ciudad y regresar al Norte del país en busca de mejores condiciones.
La ministra de Bienestar Ciudadano y Justicia, Adriana Chapperón, advirtió que este movimiento migratorio inverso se viene registrando con mayor frecuencia en los últimos meses. Según sus declaraciones, muchas de estas familias llegaron a Tierra del Fuego atraídas por el empleo en las terminales electrónicas y ahora, ante las suspensiones y despidos, optan por volver a sus lugares de origen.
“Estamos viendo un incremento en la demanda de asistencia estatal, no solo para cubrir necesidades básicas como alimentos o servicios, sino también para facilitar el retorno de estas familias”, señaló la funcionaria. El deterioro económico se traduce directamente en mayor presión sobre los programas sociales de la provincia.
El contexto es conocido por los fueguinos de Río Grande. La industria electrónica, principal motor de empleo en la zona norte de la isla, atraviesa un período de fuerte contracción. Empresas como Mirgor, Newsan y BGH han implementado suspensiones y recortes de personal en los últimos trimestres, producto de la caída en las ventas y de las modificaciones en el régimen de incentivos de la Ley 19.640.
Desde la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y la Asociación de Fábricas Argentinas Terminales de Electrónica (AFARTE) se viene alertando sobre la delicada situación. Fuentes sindicales consultadas indican que las suspensiones se han extendido y que en algunos casos ya se concretaron despidos definitivos, especialmente en líneas de producción de televisores y pequeños electrodomésticos.
El impacto no se limita solo a los trabajadores directos. El efecto multiplicador afecta al comercio local, al sector servicios y a la economía en general de Río Grande. Muchas familias que dependían de un solo ingreso en la industria ahora enfrentan la imposibilidad de cubrir el alto costo de vida fueguino, lo que acelera la decisión de migrar.
La ministra Chapperón detalló que los pedidos de ayuda para traslados, pasajes y contención social han aumentado de manera sostenida. En paralelo, se registran más consultas por problemas habitacionales, alimentarios y de salud mental vinculados a la incertidumbre laboral.
Desde la perspectiva provincial, este fenómeno pone de relieve la vulnerabilidad que representa la excesiva dependencia de un solo sector industrial. Aunque el subrégimen de la Ley 19.640 sigue siendo el corazón del empleo en Tierra del Fuego, su fragilidad ante cambios arancelarios y de mercado se hace evidente cuando los números de producción y exportación caen.
En Río Grande, la ciudad más poblada e industrial de la provincia, este flujo de retorno genera también un desafío demográfico. Familias que se habían radicado hace años, con hijos nacidos en la isla, ahora evalúan dejar atrás la vida fueguina ante la falta de perspectivas laborales estables.
Las autoridades provinciales evalúan reforzar las líneas de asistencia y dialogar con el sector industrial para mitigar mayores pérdidas de empleo. Sin embargo, reconocen que la solución de fondo pasa por diversificar la matriz productiva y generar alternativas genuinas de trabajo que reduzcan la dependencia exclusiva de la electrónica.
Mientras tanto, en las barriadas de Río Grande, la preocupación se palpa en las familias que, maleta en mano, comienzan a organizar el regreso al continente en busca de un futuro menos incierto.