Economía

Fracaso en negociaciones EE.UU.-Canadá: entran en vigor aranceles del 50% que impactan en Tierra del Fuego

Las conversaciones entre Washington y Ottawa terminaron sin acuerdo, lo que activa automáticamente tarifas del 50% a productos canadienses. El conflicto comercial puede alterar el flujo de insumos para la electrónica fueguina bajo la Ley 19.640.

Publicado el 22 de agosto de 2026, 18:00 hs

Fracaso en negociaciones EE.UU.-Canadá: entran en vigor aranceles del 50% que impactan en Tierra del Fuego
El Sureño (Surenio)

La negociación comercial entre Estados Unidos y Canadá para evitar la aplicación de nuevos aranceles fracasó el viernes por la noche, según confirmó el representante comercial estadounidense Jamieson Greer. Las delegaciones no alcanzaron un entendimiento antes de la medianoche, momento en que entraron en vigor automática las tarifas del 50% dispuestas por la administración de Donald Trump.

Greer señaló ante la prensa que “esta noche, Canadá declinó finalizar el acuerdo comercial bajo los términos alcanzados a comienzos de esta semana”. El funcionario explicó que, pese a las concesiones ofrecidas por Estados Unidos en sectores clave, las nuevas exigencias y el incumplimiento de compromisos previos por parte de Ottawa “trastocaron el delicado equilibrio alcanzado”.

Desde el lado canadiense, el principal negociador Dominic LeBlanc confirmó que no se pudo concretar el pacto antes del vencimiento del plazo. El primer ministro Mark Carney calificó los cambios de última hora propuestos por Washington como “injustos, antieconómicos y que ponen en duda la fiabilidad de cualquier acuerdo”. Carney anunció que Canadá responderá aplicando aranceles equivalentes “dólar a dólar”.

El conflicto se originó cuando la Casa Blanca amenazó con imponer una tarifa del 50% a los productos canadienses, medida que había sido suspendida por tres días para permitir las negociaciones. Los rubros más sensibles eran automotriz, acero y aluminio, sectores en los que Canadá buscaba alivio arancelario.

Impacto en Tierra del Fuego

Aunque el enfrentamiento es bilateral entre dos socios del ex TLCAN, sus efectos pueden llegar al parque industrial fueguino. La electrónica local, nucleada en AFARTE y representada por empresas como Mirgor, Newsan y BGH, depende en gran medida de insumos y componentes importados. Cualquier alteración en los flujos comerciales norteamericanos puede generar encarecimiento de piezas o demoras en las cadenas de suministro globales.

Fuentes consultadas en Río Grande indicaron que, si bien Canadá no es proveedor directo mayoritario de la industria electrónica local, el acero y el aluminio canadienses entran en la composición de diversos componentes y envases utilizados en las líneas de montaje. Un aumento de costos en esos insumos terminaría trasladándose al precio final de los productos ensamblados bajo el subrégimen de la Ley 19.640.

Desde la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) se mostraron atentos al desenlace. “Cualquier turbulencia comercial internacional termina golpeando el empleo en Río Grande”, señaló un delegado que pidió reserva. En los últimos meses, el sector ya viene lidiando con suspensiones temporarias por caída de demanda interna y ajustes en los regímenes de importación.

Contexto local

El subrégimen industrial fueguino es especialmente sensible a los cambios en los aranceles globales. Cada modificación en las reglas de importación decidida en Buenos Aires o en foros internacionales se siente de inmediato en las terminales de la provincia. En 2026, la industria electrónica emplea directamente a más de 6.000 trabajadores en Río Grande, según datos de AFARTE, y genera un efecto multiplicador en servicios y comercios locales.

Analistas consultados advierten que, si el conflicto EE.UU.-Canadá se prolonga, podría incentivarse una mayor búsqueda de proveedores alternativos en Asia o en América Latina, con el consiguiente riesgo de aumento de costos logísticos. Por ahora, tanto el Ministerio de Producción provincial como la Casa de Gobierno siguen de cerca las repercusiones.

El fracaso de estas negociaciones se suma a un año de alta volatilidad comercial internacional que ya había impactado en los precios de la energía y en los costos de fletes marítimos que llegan al puerto de Ushuaia y al de Río Grande. Desde el sector industrial fueguino piden previsibilidad y que cualquier eventual revisión del régimen 19.640 contemple estos escenarios externos cada vez más impredecibles.

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