Fueguinos destinarán el medio aguinaldo a pagar deudas y comprar dólares
Una encuesta local revela que el 62% de los trabajadores de Tierra del Fuego usará el aguinaldo de junio para saldar deudas, mientras otro porcentaje importante optará por dolarizar sus ahorros. El dato refleja el fuerte endeudamiento y la escasa capacidad de consumo en la provincia.
Según una consulta realizada entre trabajadores de las tres ciudades de la provincia, el 62% de los fueguinos destinará el medio aguinaldo de junio principalmente a cancelar deudas. Solo una minoría piensa en consumo o ahorro en pesos, lo que confirma un escenario de fuerte presión sobre los ingresos familiares.
La encuesta, que recogió respuestas de empleados públicos, privados y del sector industrial, muestra que el segundo destino más elegido es la compra de dólares. Aunque la proporción exacta no fue detallada, fuentes consultadas por este medio indicaron que supera el 20% de las respuestas. El resto se reparte entre gastos corrientes, ahorro en plazos fijos y, en menor medida, algún consumo postergado.
"El aguinaldo ya no es un plus, es parte del sueldo que se usa para tapar agujeros", resumió una empleada administrativa de Río Grande que pidió no ser identificada. Su caso no es aislado: en los últimos meses, las familias fueguinas han visto cómo el aumento del costo de vida y las tasas de interés de tarjetas y préstamos personales consumen gran parte de sus ingresos.
En el Parque Industrial de Río Grande, donde trabajan miles de operarios de las terminales electrónicas, la situación es similar. Delegados de la UOM consultados por El Diario de Tierra del Fuego confirmaron que la mayoría de los trabajadores ya tiene compromisos financieros previos. "Muchos están pagando cuotas de motos, heladeras o deudas de tarjeta que se fueron acumulando durante el verano", explicaron.
Desde AFARTE reconocen el impacto. Si bien las fábricas mantienen los niveles de producción gracias al subrégimen de la Ley 19.640, los salarios no logran despegar del aumento generalizado de precios. La brecha entre el costo de la canasta básica en la provincia y el poder adquisitivo real sigue siendo uno de los principales problemas.
En Ushuaia el panorama no es muy distinto, aunque el sector público y el turismo tienen dinámicas propias. Muchos empleados estatales también priorizarán saldar deudas contraídas durante el invierno anterior, cuando los gastos de calefacción y servicios se dispararon. En Tolhuin, donde el empleo está más ligado a la forestal y a pequeños comercios, la tendencia es idéntica: el dinero extra se va directo a bancos o a cuevas para comprar divisa.
Economistas locales consultados coinciden en que este comportamiento no es nuevo, pero se ha profundizado en los últimos dos años. La inflación acumulada, sumada a la devaluación del peso, empuja a las familias a proteger sus ingresos de dos maneras: pagando lo que deben para evitar intereses más altos, o comprando dólares como resguardo de valor.
"Cuando el aguinaldo se va en deudas y dólares, el consumo interno se frena. Eso termina afectando al comercio local y, por rebote, a la propia industria", analizó un contador con clientela en Río Grande y Ushuaia. Los datos de facturación de los primeros meses del año ya muestran una contracción en varios rubros no esenciales.
Desde el Gobierno provincial se viene monitoreando la evolución del consumo y el impacto de las paritarias. Sin embargo, hasta el momento no se anunciaron medidas específicas para aliviar la carga financiera de los trabajadores. Mientras tanto, los fueguinos seguirán haciendo malabares con el sueldo y el medio aguinaldo para llegar a fin de mes sin aumentar su nivel de endeudamiento.
El próximo dato relevante será el impacto real que tenga este aguinaldo en las cuentas bancarias y en las ventas de julio. Por ahora, la tendencia es clara: la prioridad no está en la góndola ni en el shopping, sino en equilibrar las cuentas y proteger lo poco que se puede ahorrar.