Río Grande bonifica impuestos a vecinos que planten árboles en veredas
El municipio implementa un programa de incentivos fiscales para fomentar la forestación urbana. Los contribuyentes que incorporen especies nativas o adaptadas en las veredas podrán acceder a descuentos en tasas municipales.
El Municipio de Río Grande lanzó un programa de bonificación impositiva destinado a los vecinos que planten árboles en las veredas de sus domicilios. La medida busca aumentar la cobertura vegetal en la ciudad más poblada de Tierra del Fuego y mejorar las condiciones ambientales en un contexto de cambio climático.
Según los detalles del programa, los contribuyentes que incorporen al menos un ejemplar arbóreo por fracción y cumplan con los requisitos de mantenimiento podrán acceder a un descuento de hasta el 30% en la tasa de servicios generales durante el primer año. El beneficio se renueva anualmente siempre que el árbol se conserve en buen estado.
Las especies recomendadas incluyen nativas como el ñire, lenga y guindo, así como otras adaptadas al clima fueguino que no interfieran con el tendido eléctrico ni con las veredas peatonales. Desde la Secretaría de Medio Ambiente municipal indicaron que se entregará un listado oficial y asistencia técnica para la elección y plantación correcta.
Para acceder al beneficio, los vecinos deben presentar una solicitud en la Dirección de Ambiente con fotografía georreferenciada del árbol plantado, especie elegida y compromiso de riego y poda. El municipio verificará in situ el cumplimiento antes de aplicar el descuento en la boleta de tasas.
Esta iniciativa se enmarca en un plan más amplio de arborización urbana que el intendente de Río Grande viene impulsando desde el inicio de su gestión. En los últimos dos años se plantaron más de 3.500 ejemplares en plazas, parques y calles de la ciudad, pero la participación vecinal era limitada por la falta de incentivos directos.
En Tierra del Fuego, donde las condiciones climáticas extremas y los fuertes vientos complican el arraigo de los árboles, cada nuevo ejemplar representa un aporte significativo a la mitigación de la erosión del suelo y al embellecimiento de los barrios. Además, los árboles colaboran con la regulación térmica en verano y actúan como barreras naturales contra el viento.
Desde el Concejo Deliberante celebraron la medida por su doble impacto: ambiental y en el bolsillo de los vecinos. Varios concejales de diferentes bloques coincidieron en que este tipo de políticas fomentan la corresponsabilidad ciudadana en el cuidado del espacio público.
El programa estará vigente durante toda la temporada de plantación, que en la provincia se extiende desde octubre hasta fines de marzo. Las autoridades recomendaron evitar las jornadas de mayor intensidad del viento para garantizar un mejor prendimiento de las raíces.
Vecinos consultados en diferentes barrios de Río Grande mostraron interés en la propuesta. “Es una buena forma de mejorar nuestra cuadra y al mismo tiempo ahorrar un poco en las tasas, que cada vez pesan más”, comentó una vecina del barrio Chacra II.
Desde el municipio anticiparon que evaluarán los resultados del primer año para decidir si se amplía el beneficio a la plantación de arbustos o a la colocación de protectores perimetrales, elementos que también contribuyen a la supervivencia de los nuevos árboles en las veredas fueguinas.