Roch operará seis meses más las áreas de Angostura, Las Violetas y Río Cullen bajo control provincial
La ministra Gabriela Castillo confirmó la reversión de las concesiones hidrocarburíferas a Tierra del Fuego. ROCH seguirá como operador transitorio por cuenta y orden del Estado fueguino hasta que se defina el nuevo concesionario.
La ministra de Energía y Recursos Naturales de Tierra del Fuego, Gabriela Castillo, confirmó que las áreas hidrocarburíferas de Angostura, Las Violetas y Río Cullen ya fueron revertidas formalmente a la Provincia tras el vencimiento de las concesiones otorgadas a la empresa ROCH.
En declaraciones realizadas este sábado 22 de agosto de 2026, la funcionaria detalló que la explotación de estos yacimientos quedará bajo control directo del Estado provincial, aunque la petrolera continuará operando de manera transitoria durante los próximos seis meses.
“ROCH va a seguir como operador por cuenta y orden de la Provincia mientras se avanza con el proceso licitatorio para elegir al próximo concesionario”, explicó Castillo. De esta forma, la empresa actuará como un operador técnico sin asumir los riesgos ni los beneficios económicos de la producción durante este período de transición.
Las tres áreas en cuestión forman parte de la Cuenca Austral y su reversión se produce en un contexto de revisión de las concesiones hidrocarburíferas que venían operando bajo el esquema de prórrogas. Según fuentes oficiales, el traspaso se formalizó en las últimas semanas tras cumplirse los plazos contractuales previstos en la legislación provincial.
Desde la cartera energética se indicó que el objetivo es recuperar el control directo de los recursos naturales, alineado con la política de soberanía energética que impulsa el gobierno provincial. Durante los seis meses de operación transitoria, la Provincia supervisará de manera estricta las actividades de producción, mantenimiento y reporting de los yacimientos.
El proceso licitatorio para la nueva concesión ya está en marcha. Las bases y condiciones serán definidas por el Ministerio de Energía y luego deberán ser aprobadas por la Legislatura provincial, tal como establece la normativa vigente en materia de hidrocarburos.
Este movimiento se da en paralelo con otros proyectos de la Cuenca Austral, como el desarrollo de Fénix y las iniciativas que buscan atraer inversiones bajo el régimen del RIGI, aunque las áreas revertidas mantienen un perfil de producción madura que requiere de una gestión eficiente para sostener los niveles de extracción.
Para el fueguino, la reversión implica un mayor control provincial sobre recursos estratégicos que impactan directamente en la recaudación por regalías, el empleo en la zona norte de la isla y la disponibilidad de gas para el consumo invernal en Río Grande y Tolhuin. La definición del nuevo operador será clave para garantizar la continuidad de la actividad y la inversión en estos yacimientos que forman parte del patrimonio provincial.