Tierra del Fuego registró la mayor caída de ingresos reales del país: 34% menos desde 2023
Según un informe del IERAL basado en datos oficiales, la provincia tuvo el mayor deterioro de ingresos entre las jurisdicciones analizadas y cerró el primer trimestre de 2026 con déficit primario y financiero.
Un informe elaborado por el Instituto de Estudios sobre el Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL) de la Fundación Mediterránea reveló que Tierra del Fuego sufrió la mayor pérdida de ingresos reales entre las provincias argentinas entre el primer trimestre de 2023 y el mismo período de 2026.
De acuerdo con los datos oficiales de la Dirección Nacional de Asistencia a Provincias y del INDEC, los ingresos totales de la provincia cayeron un 34% en términos reales, lo que la ubica en el primer lugar del ranking negativo y la deja entre las jurisdicciones que terminaron el período con déficit tanto primario como financiero.
Este fuerte deterioro se explica principalmente por la combinación de una fuerte reducción en la coparticipación federal, la licuación de recursos propios por inflación y la ausencia de compensaciones específicas que otras provincias sí recibieron. Para el fueguino común, esto se traduce en menos fondos disponibles para obras, servicios municipales y políticas provinciales de empleo e inversión.
El estudio abarca todas las provincias y compara el primer trimestre de cada año. Tierra del Fuego no solo lideró la caída de ingresos, sino que también registró uno de los peores resultados en el balance fiscal: déficit primario y financiero, situación que comparte con otras pocas provincias del país.
Desde el punto de vista provincial, el impacto es directo sobre el bolsillo de los trabajadores y las familias fueguinas. Menos ingresos reales implican menor capacidad para afrontar el elevado costo de vida en Ushuaia, Río Grande y Tolhuin, y ponen presión sobre el financiamiento de áreas críticas como salud, educación y mantenimiento de servicios básicos en las tres ciudades.
El informe del IERAL también destaca que, a diferencia de otras regiones, Tierra del Fuego no logró compensar la baja de recursos nacionales con un crecimiento equivalente de su recaudación propia. Esto se da en un contexto donde el subrégimen de la Ley 19.640 sigue siendo central para la economía local, pero los recursos tributarios no alcanzaron a contrarrestar la pérdida de coparticipación.
Especialistas consultados por diferentes medios coinciden en que, si no se revierten estas tendencias, el segundo semestre de 2026 puede ser aún más exigente para las cuentas provinciales. En Río Grande, donde la industria electrónica y la actividad fabril son centrales, cualquier ajuste en el gasto público repercute rápidamente en el empleo. En Ushuaia, el turismo y los servicios municipales dependen en buena medida de la capacidad de inversión del Estado provincial.
Desde la oposición y diversos sectores productivos ya se planteó la necesidad de que el gobierno provincial busque mecanismos de compensación y mayor eficiencia en el gasto, aunque hasta el momento no se han detallado medidas concretas para revertir esta caída del 34%.
El dato cobra mayor relevancia porque Tierra del Fuego es, históricamente, una de las provincias con mayor gasto per cápita, pero ahora enfrenta el desafío de sostener sus servicios con recursos significativamente menores en términos reales. El informe completo del IERAL se basa en cifras verificadas y ya circula entre legisladores y funcionarios de las tres intendencias.