Nación cerró el muelle de catamaranes del Puerto de Ushuaia por fallas estructurales
La Agencia Nacional de Puertos y Navegación ordenó el cierre del muelle de catamaranes tras una auditoría subacuática que reveló falencias estructurales críticas. La medida afecta directamente a la operatoria turística de Ushuaia, principal puerta de entrada a la Antártida.
La Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPN) dispuso el cierre inmediato del muelle de catamaranes del Puerto de Ushuaia tras confirmar, mediante una auditoría subacuática, falencias estructurales críticas que comprometen la seguridad de pasajeros y embarcaciones.
La decisión, comunicada oficialmente este lunes, responde a una inspección técnica que detectó problemas ya advertidos al inicio de las obras de intervención en el muelle. Según el informe, las deficiencias ponen en riesgo la operatoria habitual de las lanchas y catamaranes que realizan excursiones al Canal Beagle y que sirven como gateway antártico.
Fuentes consultadas por este medio indicaron que el cierre se mantendrá hasta que se ejecuten las reparaciones necesarias, aunque desde la ANPN no precisaron plazos. “La prioridad es la seguridad de las personas y de las embarcaciones. No se puede seguir operando con una estructura que no cumple con los estándares mínimos”, sostuvieron.
El muelle de catamaranes es uno de los puntos neurálgicos del turismo en Ushuaia. Durante la temporada estival recibe a miles de pasajeros diarios que contratan navegaciones por el Canal Beagle, visitas a la isla Martillo para observar pingüinos o excursiones hacia el faro Les Eclaireurs. Su paralización impacta directamente sobre las agencias de viajes, operadores marítimos y la hotelería local.
En Río Grande, el cierre vuelve a poner en discusión la dependencia de la actividad turística fueguina respecto de las decisiones que se toman en Buenos Aires. Aunque el puerto es nacional, su operatoria es vital para la economía de la capital provincial, que ya acumula varios meses de temporada baja tras la caída de cruceros internacionales.
Desde la Asociación de Operadores Marítimos de Tierra del Fuego expresaron preocupación por el impacto económico. “Estamos en plena temporada y esto afecta a más de 30 embarcaciones que operan diariamente. Hay familias que dependen de estos ingresos”, señaló su presidente, Guillermo Kaller.
El municipio de Ushuaia, a través de la Secretaría de Turismo, ya mantiene contacto con autoridades nacionales para acelerar los plazos de reparación. “Entendemos la necesidad de seguridad, pero pedimos que las obras se realicen con la mayor celeridad posible porque el turismo es la principal actividad económica de la ciudad”, indicó el secretario municipal, Gustavo Cordero.
La auditoría subacuática fue realizada por buzos especializados y contó con equipamiento de sonar y medición estructural. Los resultados, según la ANPN, mostraron fisuras y deterioro en los pilotes principales que superan los límites tolerables para la operatoria con pasajeros.
Desde AFARTE y la UOM consultadas por este medio, si bien el tema no es de su competencia directa, señalaron que cualquier caída en la actividad turística termina afectando el consumo local y, por ende, el empleo en otros sectores.
Hasta el momento no se informó un plan de contingencia ni un muelle alternativo para reubicar las salidas de catamaranes. Fuentes portuarias indicaron que parte de las operaciones podrían derivarse al muelle comercial, aunque su uso está condicionado a la disponibilidad y a las restricciones de calado.
El cierre del muelle se suma a otras dificultades que viene atravesando el sector turístico fueguino, como la reducción de vuelos y la fuerte competencia con destinos de la Patagonia continental. Para las próximas semanas se espera una reunión entre autoridades nacionales, provinciales y municipales para definir un cronograma de obras y posibles compensaciones para el sector afectado.